Proyecto
Escondida en el corazón del frondoso valle de Sóller, Finca Can Coll es una finca mallorquina bellamente restaurada que combina la elegancia atemporal con el espíritu relajado de la vida mediterránea. Disponible exclusivamente para alquiler privado de larga estancia, la finca completa ofrece una sensación de privacidad y serenidad, rodeada por las espectaculares montañas de la Serra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La finca cuenta con entre 8 y 10 habitaciones dobles, cada una cuidadosamente diseñada para respetar la arquitectura mallorquina original de la propiedad. Cada habitación y suite es única en distribución y carácter, preservando el encanto auténtico de esta histórica finca.
Todas las habitaciones disponen de camas dobles king o queen-size de Fennobed, vestidas con ropa de cama de alta calidad para un descanso reparador, y cada una incluye su propio baño en suite.
La simplicidad se une al confort en el diseño interior, combinando piedra tradicional, tejidos naturales suaves y tonos cálidos que crean un ambiente acogedor y hogareño. Algunas habitaciones se abren a terrazas privadas, perfectas para disfrutar de la luz de la mañana o de una copa de vino local al atardecer. Cada ventana enmarca una vista, ya sea de las majestuosas montañas de la Serra de Tramuntana o de los exuberantes jardines de la finca, llevando la naturaleza a cada rincón de la casa.
La finca también ofrece una cocina interior totalmente equipada y una cocina exterior para disfrutar de comidas al aire libre, permitiendo a los huéspedes experimentar la vida mediterránea en su forma más pura.
Rodeados de olivos y árboles cítricos, los espacios exteriores de Finca Can Coll están pensados para la relajación plena y la conexión con la naturaleza. Los huéspedes pueden pasear por los jardines cuidadosamente diseñados, descansar junto a la amplia piscina o encontrar un rincón tranquilo bajo las palmeras y buganvillas.
Para el ocio y la diversión, la finca cuenta con pista de petanca, mesa de ping-pong y ajedrez gigante al aire libre, ofreciendo entretenimiento y tranquilidad en un entorno de belleza natural.
Una serie de terrazas y patios con sombra invitan a comidas al aire libre y largas conversaciones bajo las estrellas. La finca también dispone de aparcamiento privado para hasta 12 vehículos, garantizando comodidad y practicidad durante estancias prolongadas.
Aquí, la vida se ralentiza. Los días comienzan con el canto de los pájaros y el aroma de las flores de azahar, y las tardes terminan con atardeceres dorados sobre las montañas.
Finca Can Coll nació del amor por Mallorca, su gente, sus vinos, su gastronomía y su forma de vida. Durante años, compartimos esta pasión a través de nuestro agroturismo.
Hoy, mientras nos dedicamos a nuevos proyectos, abrimos nuestro hogar de una manera diferente, para quienes deseen ralentizar el ritmo y vivir la isla plenamente. Un lugar para el descanso, la inspiración y los placeres sencillos en el corazón de Sóller.